martes, 29 de noviembre de 2016

VIGILAR LA SALUD

A mis setenta y tres años entiendo que debò cuidarme, mi estado de salus a Dios gracias es perfecto, paro aún y así, cada seis meses me tomo la molèstia de visitar a mi medico de confiança para pasar una revisión, revisión que por otro lado el siempre me recomienda.


Hay persones, y mi esposa es una de elles, que y aún con su titulación de enfermera en  el bolsillo, dicen y aseguran que en casa del medico no vas a en contrar nada de Bueno, y mucho ojo con los medicamentós que te recetan, porque en ocasiones, te arreglan una cosa y te estropean cuatro.


Yo, aún y teniendo este tipo de companyia a mi lado, persisto en la costumbre de ir al medico cada seis meses, y de allí salgo con un recetario que procuro seguir y atender, porque en este país nuestro, que según muchos tan mal funciona, los medicamentós son practicamente gratuitos, la verdad es que no todo funciona mal.


El colesterol amenaza con dar señales de vida, siguiendo los consejos del medico, no cuesta nada tomarse cada dia una píldora, alflujo sanguineo conviene darle un poco mas de fluidez, otra pìldora, esta por la noche, el Barça ha ganado la Champions a la vez que el soberanismo catalan se impone en las encuestas, estas son emociones muy Fuertes, motivos de mas para que el corazón palpite en exceso, por todo lo que pueda ser, vale mas prevenir y tomarse una tercera pastilla, esta después del almuerzo del mediodia.


Y así de esta manera siguiendo estas normes, es como una se encuentra bien, presenta un aspècto saludable, y hasta según el parecer de alguna señora de confiança, aparenta tener diez años menos.


Pienso y no seria de extrañar, que la Sra. Rita Barberá no frecuentava las visites al medico, en consecuencia probablemente ignorava cual era su estado de salud, ella si que a mi entender aparentava los años que tenia, llegados aquí a este punto, es cuando puede pasar que las circunstancias de la vida te hagan llegar dos o tres disgustos seguidos, uno detras de otro y así es cuando el corazón puede decir basta.


Los disgustos, en ocasiones llegan por circunstáncias proipias del córrer de la vida, a desaparicón de seres queridos, un fracaso conjugal, sinó tuyo, de algun hijo, una enfermedad grave de algun familiar, también pueden llegar por razones laborales o en el caso que nos ocupa poíticas.


Cuando después de muchos años de trabajo y dedicación, al Servicio de tu partido, hasta de tu comunidad en su conjunto, años en los que te han llegado muchos éxitos y que han dejado huella de una labor que irá trascendiendo con el paso del tiempo, te das cuenta de que en tu ambito de actuación, en ocasiones en tu propio partido, hay persones que no reconocen el buen hacer de tu persona, puede llegar un primer disgusto, si al poco tiempo se pierden unes elecciones que siempre se habian ganado, puede llegar un segundo disgusto que ya te hace pensar a donde te conducte el futuro.


En estos casos lo mas aconsejable, a fin de evitar mas disgustos, que insisito nunca son buenos para la salud, dejar la política, dejar el partido y pensar en otros quehaceres dode puedas desarrollar tus conocimientos.


Probablemente, la Sra. Barbera esto no supo hacerlo, y además encima, fué su partido el que se la sacó a ella de encima, los disgustos de la Sra. Barberá tienen las trazas de ser sobradamente justificados, luego y aparte de las treas pastillas diarias, probablemente encontró a faltar alguna muestra de cercanía y de afecto a su lado, y el corazón dejó de palpitar.


Que en paz descanse


Josep mª Carbonell i Vilaró
jmcarbonellv@hotmail.com
626469639





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